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Colombia:
El del reciclador, oficio digno e importante |
“Lo más valioso
es que encontré un empleo que no tenía, una profesión, un
modo de vida”
Jesús María
Llano se inició en el oficio de reciclador por una necesidad
de empleo, pero poco a poco se fue concienciando tanto
respecto a la importancia de separar los residuos sólidos
desde la fuente, que con el paso del tiempo lo laboral
-aunque sigue siendo importante- pasó a un segundo plano.
“Lo hice por
la falta de trabajo pero después me di cuenta de lo
importante que es el oficio para colaborar con el cuidado
del medio ambiente”, contó el veterano reciclador de 62 años
de edad, que es marinillo de nacimiento, pero rionegrero de
crianza, ya que desde los seis años reside en Rionegro.
Jesús María
lleva 24 años deambulando por las calles de su municipio en
busca del reciclaje que le procura el sustento a él y a su
familia. A diario se le ve por la galería, la plaza u otros
sectores con un costal a sus espaldas, empujando una
carreta, y vistiendo, según dice, “ropa de combate, como se
dice por ahí”.
El hombre, sin
ser ególatra, se jacta de ser uno de los recicladores más
veteranos de Rionegro y quien, como pocos, conoce al dedillo
las minucias de su labor. Además, sin ser poseedor de una
vasta retórica, hasta líder ha sido. Entre sus gestas se
cuenta la de haber conformado el grupo que en la década del
80 fundó la que hoy es la principal cooperativa de reciclaje
de Rionegro: Servimos. Sin embargo, su presente está ligado
a Planeta Verde, otra asociación que agrupa a 31 personas de
la localidad y que tiene vida jurídica desde hace siete
años.
Celebración
dignificadora
A Jesús María
y a otros trescientos recicladores del Oriente Antioqueño
les celebraron ayer, por adelantado, en el parque Tutucán de
Confama, el Día del Reciclador y del Reciclaje, que cada
año, el primero de marzo, exalta la labor de estos
personajes conforme a lo establecido por la Ley 511 de 1999.
La de este año
fue una celebración especial, porque se planeó un evento
masivo en el que se intentó reunir a varias asociaciones de
reciclaje del Oriente Antioqueño para darle visibilidad y
dignificación al oficio, “que la gente cambie esa idea que
tiene del reciclador, de ‘basuriego’ que está en la calle,
sino que mire otra cara, otras cosas que se pueden hacer con
el reciclaje, los beneficios ambientales, sociales y
económicos que esta actividad representa”, dijo Martha Elena
Iglesias, Gerente de la Cooperativa Planeta Verde.
La Gerente
añadió que: “fue un evento muy importante porque no quisimos
hacerlo en forma aislada. Este año quisimos juntarnos los
grupos organizados de recicladores de algunos municipios del
Oriente, cinco cooperativas de El Carmen, de La Ceja, de El
Santuario y de Rionegro”.
El evento fue
posible gracias al compromiso de las cooperativas Planeta
Verde, Alborada, Promovemos y Servimos, asociadas con la
empresa privada Papeles del Cauca Colombiana Kimberly y
también de Cornare. “Es una forma como de ir involucrando la
actividad y mostrarle a los municipios que es una actividad
que inclusive debe estar inmersa dentro de los planes de
desarrollo, que debe ser una política pública la labor del
reciclaje”, señaló Martha Elena.
Jesús María
lleva en sus manos una caja envuelta en papel seda de color
rojo. Es un regalo que se ganó en las rifas que hicieron por
motivo de la celebración del Día del Reciclador y del
Reciclaje. Fueron muchos los obsequios que, donados por
diferentes empresas, se rifaron en un día en el que hubo
eucaristía, actos culturales organizados por los mismos
recicladores y una exposición de artesanías fabricadas con
materiales reciclables.
La presencia
del Director de Cornare, Óscar Antonio Álvarez, quien
resaltó la labor de los recicladores, fue un hecho relevante
y anímicamente positivo para los agasajados.
Luego, los
asociados tuvieron la oportunidad de disfrutar de las
atracciones del parque recreativo junto a sus familias. “Yo
no es que salga mucho, pero a veces me gusta descansar es en
tierra caliente. De vez en cuando me da por irme, por
ejemplo, para Puerto Berrío, unos ocho o quince días a donde
unos amigos, a echar cháchara”, cuenta Jesús María, quien
acota, como dato curioso que da muestra de lo que para él
representa su trabajo, que lo primero que hace cuando llega
a otra parte “es mirar las calles para ver cómo es el
reciclaje, y si la ciudad es limpia o no”.
Y es que el
amor y compromiso de Jesús María con el reciclaje es tanto,
que no le importa si entre los materiales que a diario
recoge hay algunos de poco valor. “Así valga poquito un
envase yo lo recojo porque hay que colaborar con el medio
ambiente”, dice.
“Este es el
trabajo que se ha hecho, que ellos se apropien de su labor
de recicladores, que sientan que su profesión es tan
importante como la de un médico, la de un ingeniero o
cualquier otro”, dijo Martha Elena.
El valor de
reciclar
Rionegro es
una ciudad que a diario produce cerca de 100 toneladas de
basuras, es decir, unas tres mil toneladas al mes. Entre las
dos cooperativas de reciclaje que en Rionegro operan:
Servimos y Planeta Verde, recuperan mensualmente, mediante
la separación, cerca de 500 y 250 toneladas de residuos
respectivamente.
Si hubiera más
conciencia respecto a la importancia de dicha práctica, los
beneficios, según la Gerente de Planeta Verde, no solo
serían más significativos en lo ambiental, sino también en
lo económico y lo social. Lo primero por lo que se deriva en
términos de sustento para quienes viven del oficio de
reciclar y para las empresas en cuanto a reducción de gastos
en sus operaciones; y lo segundo, porque el reciclador que
pertenece a una asociación podría acceder a beneficios que
van más allá de un salario, como la seguridad social,
brigadas de educación y salud, programas de estudio, entre
otros.
Prueba de
ello, según Martha Elena, es que desde el año pasado se
viene trabajando en un convenio con la Universidad Católica
de Oriente para “erradicar el analfabetismo dentro de los
recicladores. Empezamos con un grupo de 20 personas que
están aprendiendo a leer y escribir”.
Para la
Gerente el problema de Rionegro es que la localidad no
cuenta con programas de separación de residuos desde la
fuente y lo poco que se hace desde los hogares en muchos
casos se ha ido al piso porque la empresa de aseo no recoge
los residuos de manera separada, aspecto que desmotiva a la
gente.
“En Rionegro,
comparado con otros municipios, estamos en pañales. Por
ejemplo hay municipios como El Carmen, Marinilla y La Ceja,
que llevan mucho avance en este sentido”, apuntó Martha,
quien añadió que sin embargo, las perspectivas con la
entrante administración son positivas, sobre todo por el
eslogan de “Gobernar es educar”.
Por ahora
Planeta Verde, por ejemplo, ha hecho pedagogía con recursos
propios en algunos barrios del municipio en donde se ha
capacitado a niños, jóvenes y adultos de hogares, escuelas y
colegios y en la empresa privada.
Uno de los
programas es el de Adopte un reciclador, que consiste en que
la cooperativa se desplaza a los barrios con el reciclador
organizado y escarapelado para así venderle la idea a la
gente “de que en la medida que ellos separen bien los
residuos, esta persona –el reciclador- vive mejor, entonces
a la gente le genera confianza porque los recicladores han
sido mal vistos, porque los asocian con delincuencia y con
drogadicción y todos no son así”, dice la Gerente.
Jesús María,
quien entre sus labores en Planeta Verde tiene la de celar
la sede y andar las calles en busca de su material, apoya la
iniciativa. Es que el hombre está agradecido porque gracias
a este empleo ha podido sacar adelante a su esposa y sus
tres hijos –dos biológicos y una hijastra-, quienes hoy
trabajan y estudian en universidades.
“Lo más
valioso es que encontré un empleo que no tenía, una
profesión, un modo de vida”, dice Jesús María, quien además
por la cooperativa ha tenido la oportunidad de conocer
experiencias en otras ciudades, como Manizales, Medellín y
casi Bogotá, “porque me dijeron que fuera y no quise ir, y
después me arrepentí”.
Y es que pese
a sus 62 años, la devota costumbre de salir en las tardes a
hacer su recorrido sigue viva. Hay quienes le guardan
material o bien él ya sabe a dónde ir a recogerlo. No en
vano desde 1984 se mueve en esos terrenos.
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