LA AVISPA BARRENADORA DE LOS PINOS (Sirex Noctilio)

  INTRODUCCIÓN | DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA | IMPORTANCIA ECONÓMICA | CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE LA AVISPA | HOSPEDEROS | DAÑOS | SINTOMATOLOGÍA | MEDIDAS PREVENTIVAS |

Sirex noctilio, es un insecto perteneciente al orden Hymenoptera, familia Siricidae. Es una plaga exótica que afecta principalmente a especies del género Pinus. Se trata de una avispa fitófaga, vulgarmente conocida como "avispa barrenadora de los pinos" o "avispa de la madera".

Es originaria de Eurasia y Norte de África, siendo en estas regiones endémica conjuntamente con otras especies de Sirícidos, donde no constituye un problema y es considerada una plaga secundaria.

En Australia, fue accidentalmente introducida en el año 1952, donde causó la muerte del 40 % de los árboles de pino, provocando graves perjuicios a la economía forestal.

A pesar de ser considerada una plaga secundaria en los países de origen, Sirex noctilio se constituyó en la principal plaga de las plantaciones de Pinus, en los lugares donde fue introducida accidentalmente, como Nueva Zelanda, Australia, Uruguay, Brasil y Argentina, evolucionando rápidamente porque se introdujo sin sus enemigos naturales.

Ello puede ser comprobado por los severos daños que la plaga causó en estos países y por las altas inversiones realizadas en investigaciones para su control. Países como Nueva Zelanda, que inició un trabajo de control en la década de 1920, obtuvo éxito recién en el año 1974, cuando la plaga se encontraba en niveles endémicos. En Australia, se desarrolló uno de los mayores programas de control biológico que se conoce en el mundo, iniciándose los trabajos después de la detección, en 1952. En Tasmania se produjo la detección del insecto en el continente, incrementándose la población a partir de 1992.

Debido al impacto económico que Sirex noctilio tiene, no sólo por la destrucción de la madera y muerte de árboles, sino también por el alto riesgo fitosanitario que significa la importación de madera de países con presencia de esta plaga, donde los costos de exportación se incrementan debido a la obligatoriedad de realizar los tratamientos químicos de la madera es considerada una plaga clave, de importancia económica y cuarentenaria.

La avispa barrenadora es una de las principales amenazas que enfrentan los productores forestales. Esta especie ataca a los pinos, llegando a causar la pérdida en más del 60 % de una plantación.

Los primeros daños se inician sobre plantas que están sometidas a condiciones de estrés, plantas dominadas, bifurcadas, quebradas, plantaciones densas sin manejo forestal, que sufren limitaciones edáficas y climáticas (sequías prolongadas). Cuando la población de Sirex es grande y las condiciones favorecen al insecto, pueden atacar ejemplares, dominantes (vigorosos).

La plaga puede dispersarse naturalmente a razón de 30 a 50 km./año, pero el movimiento de maderas infestadas aumenta considerablemente su dispersión a áreas más alejadas.



DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

En Europa, Sierre noctilio se encuentra presente en Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Inglaterra, Grecia, Italia, Noruega, Portugal, Checoslovaquia, Chipre, Dinamarca, Finlandia, Hungría, Polonia y Rumania. En Africa está en Argelia y Marruecos.

A comienzos de siglo, en la década del 20 se introdujo y se estableció en Nueva Zelanda. En 1952 la avispa de la madera fue introducida accidentalmente en Australia, en la isla de Tasmania. Hubieron varias tentativas para erradicar la plaga, pero no tuvieron éxito y en 1959 la mortalidad de plantas llegó al 40%. Debido a las elevadas pérdidas provocada por la plaga fue creado un Fondo Nacional de Sirex, para desarrollar investigaciones para la solución del problema.

Dispersión de la avispa en el continente americano

La presencia de S. noctilio en Sudamérica data de los comienzos de la década del 80, en la República Oriental del Uruguay donde fue detectada sobre plantaciones de Pinus taeda y P. Elliotti. Esta plaga se introdujo y se estableció pasando las barreras cuarentenarias.

En América del Sur, se encuentra difundida por la zona Sur de Brasil, Uruguay y Argentina. En Chile no ha sido detectada, pero la posibilidad de ingreso de esta plaga es bastante alta, ya que ha sido comprobada su presencia en ha vecina ciudad de Bariloche, provincia de Río Negro, Argentina, ciudad con la cual se mantiene un gran intercambio turístico y comercial. En consecuencia Chile se encuentra en alerta fitosanitario.

1.-Antecedentes en Uruguay

Detectada en el año 1980 en la zona Litoral Noroeste, en los departamentos Paysandú y Río Negro; tanto en bosques de rendimiento como en protectores, su evolución se dio de manera más rápida que en Australia. Desde entonces se ha establecido en el país, causando daños de importancia económica en rodales de P. taeda.

Los daños más severos fueron observados en 1984 en la región noroeste, donde ocurrieron niveles de hasta 60 % de mortalidad en algunas plantaciones.

En diciembre de 1985 fue declarada Plaga Nacional (Decreto 820/85, Montevideo, Uruguay).

El ataque de la "avispa de la madera" se encontró asociado a otros insectos (Coleópteros); si bien el daño de ésta, causa mortandad de árboles, debe tenerse en cuenta, que entre los daños indirectos producidos por la plaga, figuran infecciones secundarias provocadas por otros insectos y hongos, siendo éstos agentes patógenos los que limitan todo uso de la madera. Aunque este país posee una pequeña área forestada con pino, de aproximadamente de 30.000 hectáreas, las autoridades y los forestadores implementaron un programa de control utilizando medidas biológicas y silviculturales, para evitar mayores pérdidas.

2.-Antecedentes en Brasil

El primer registro de ataque de la "avispa barrenadora de los pinos" en Brasil fue en febrero de 1988 en plantaciones de P. Taeda, en el Municipio de Gramado, Canela y Sao Francisco de Paula en el Estado de Río Grande do Sul. Aparentemente la especie fue introducida accidentalmente desde Uruguay.

Las plantaciones estaban con 13 años de edad, con una densidad de plantación de 2 m x 2 m (2.500 plantas/ha) y no habían sido podadas. El número de árboles muertos llegó a 240 pl./ha. Determinándose una superficie infestada de 850 ha y una dispersión muy rápida.

La mortalidad media de 9,6 % venia siendo atribuida al agotamiento de los suelos, debido a la excesiva competencia de las plantas por nutrientes. Sin embargo al derribar algunos árboles secos con amarillamiento de la copa, fue constatada la presencia de larvas de S. noctilio, evidenciando que las plantaciones habían sufrido ataque en años anteriores.

En la actualidad continúa avanzando hacia el norte, Estado de Santa Catarina, afectando plantaciones de P. taeda.

Debido a la presencia de esta avispa, el sector forestal brasilero pasa por un momento de emergencia nacional producto del alto potencial de daño de la plaga y por poseer una de las mayores áreas forestadas con pino del mundo, cerca de 2 millones de ha.

Entre las acciones implementadas por Brasil para impedir la dispersión de la plaga, se destaca la creación del Fondo Nacional de Control de la Avispa de la Madera (FUNCEMA) cuyos objetivos son asistir y defender los intereses de la silvicultura nacional y complementar financieramente el Programa Nacional de Control de la Avispa de la Madera (PNCVM). El Programa es un ejemplo de política de investigación y desarrollo en Brasil y en el exterior, debido a la relación de órganos públicos y empresas privadas. Estas además de adoptar la tecnología, proporcionan asistencia a los pequeños forestadores, con el objeto de que las medidas de control alcancen a todas las plantaciones atacadas por la avispa de la madera.

3.-Antecedentes en Argentina

La "avispa barrenadora de los pinos", constituye hoy una de las plagas cuarentenarias más importantes en las forestaciones de pinos de la República Argentina y principalmente en la región Mesopotámica, siendo ésta la que posee aproximadamente el 75 % de la masa forestal del país. Como se trata de una especie introducida accidentalmente, su tasa de población puede incrementarse rápidamente debido a que no posee controladores biológicos naturales que regulen sus niveles poblacionales por debajo de los umbrales de daño económico.

S. noctilio, detectada por primera vez en los años 1985/86, en plantaciones de Pinus elliottii y P. taeda de más de 15 años, en Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, se ha dispersado rápidamente desde entonces a otras regiones del país.

Entre los años 1988/89 se la encontró dispersa en el sudeste de la provincia de Buenos Aires en plantaciones de P. radiata de la localidad de Orense.

Su presencia en la región andino - patagónica fue detectada a fines de 1989, en una maderera de Dina Huapi, departamento Pilcaniyeu, provincia de Río Negro, distante a 17 km. de San Carlos de Bariloche. Su ingreso accidental se produjo con un cargamento de madera elaborada proveniente de Orense, provincia de Buenos Aires. Los ataques en esta región están focalizados en plantaciones de pinos cercanas al punto de ingreso. Posteriormente se dispersó a la zona de El Bolsón.

En la década del 90 avanza hacia otras regiones del país. Durante el mes de agosto de 1993 fue detectada en plantaciones del establecimiento Santo Domingo, Pasos de los Libres, noroeste de la provincia de Corrientes, limítrofe con Misiones en una superficie aproximada de 31 ha, en rodales de 14 años de P. elliottii.

En la provincia de Jujuy, se constata su presencia en el mes de noviembre de 1993, al estado adulto, en la localidad de La Almona, departamento de San Antonio, en plantaciones de P. taeda y P. patula de más de 15 años de edad, implantadas a 2mts x 2mts., sin manejo silvicultural. En la actualidad se encuentra dispersa en plantaciones de pinos de los departamentos Dr. Manuel Belgrano (Los Perales, La Viña, San Pablo de Reyes, Yala, Guerrero, Tiraxi, Juan Galán), San Antonio (La Toma, El Ceibal) y Palpalá (Los Blancos, El Cucho).

Cinco años más tarde, en noviembre de 1998 se la detecta en la localidad de El Fuerte, departamento Santa Bárbara en plantaciones comerciales de pinos de 20 y 25 años de edad. En 1994, aparece en la provincia de Córdoba, en el Valle de Calamuchita, sobre P. radiata.

En el mes de enero de 1995, se la detecta en la provincia de Salta, en forestaciones de P. taeda, de la localidad de Campo La Angostura, departamento La Caldera, distante a 25-30 km. de la zona infestada de Jujuy. Se encontraron ejemplares muertos con orificios de salida de adultos, lo que indica que la plaga se estableció en este lugar en la misma época que en la provincia de Jujuy. En diciembre de 1995, se detectó la presencia de S. noctilio en la provincia de Misiones. Las zonas donde se ha constatado la presencia de la plaga actualmente abarca los departamentos San Pedro, Guaraní y el noreste del departamento 25 de Mayo; zonas que se encuentran al este de la provincia; en un área de bosques implantados con pinos de 7.540 ha.

La localización y área geográfica de influencia de S. noctilio en la República Argentina se la puede dividir de la siguiente manera: zona NEA (provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos), zona NOA (provincias de Jujuy y Salta), zona Centro (provincias de Córdoba y Buenos Aires) y zona Patagonia (provincia de Río Negro).

La especie fue declarada Plaga de la Agricultura en el año 1993 por Resolución N 258/93 del Instituto Argentino de Sanidad y Calidad Vegetal (IASCAV).

En Argentina la mitad del bosque implantado corresponde a especies del género Pinus, altamente susceptibles al ataque de la avispa. La amenaza de su dispersión pone en serio riesgo este patrimonio y son previsibles los perjuicios económicos y sociales que acarrearía así como el potencial descrédito de nuestros productos ante los mercados internacionales.

El acarreo de madera y rollizos aumenta la posibilidad de diseminación, permitiendo así su ingreso en áreas que no podrían ser colonizadas por la dispersión natural.

4.-Antecedentes en Chile

S. noctilio es una plaga cuarentenaria, actualmente ausente en Chile.

El sector forestal chileno es muy importante, solamente las plantaciones de Pinus radiata, alcanzan a 1.600.000 ha, ubicándose por ello como 1 productor en Sudamérica.

Esta plaga tiene un alto potencial de introducción al territorio chileno, principalmente a través de la vía de embalajes de madera, los cuales si bien es cierto están sometidos a un programa de control cuarentenario por parte del Servicio Agrícola Ganadero (SAG-CHILE), su volumen en los puertos de ingreso hace imposible el control total. Por una parte, el comercio internacional de Chile se ha incrementado sostenidamente, registrándose un fuerte aumento de las importaciones de Europa donde Sirex spp. , está presente; lo que sumado a la extensa superficie con plantaciones de pinos, algunas de ellas cercanas a las zonas fronterizas argentino - chilena, donde se ha comprobado la presencia de la plaga (Bariloche), configuran un escenario de alto riesgo para la Sanidad Forestal del país.

El riesgo de ingreso se consideró en función de la distancia a puertos, aserraderos y/o plantas industriales determinando radios concéntricos de 10, 11, 50 y mayor a 50 km., desde dichos puntos a las plantaciones.

El riesgo de ataque del insecto se estratificó según la edad de la plantación, el esquema del manejo silvícola y la calidad del sitio o terreno.

Definidos ambos criterios se estructuró una red de puntos dentro de la cual se seleccionaron las plantaciones de mayor y menor riesgo de infestación.

Chile ha tomado una serie de medidas ante la eventual introducción de Sirex al país; sobre todo teniendo en cuenta su potencial de daño. Estas consisten principalmente en capacitar e informar a los técnicos sobre la plaga y orientarlos sobre técnicas de silvicultura adecuada.

En el año 1988, el Comité Nacional de Sanidad Forestal de Chile, que agrupa todas las instancias del sector forestal, definió una estrategia para enfrentar el problema de la "avispa de la madera", Han elaborado un programa de detección precoz de la plaga, que está a cargo del Servicio Agrícola Ganadero, el cual considera la instalación de parcelas trampas, y tiene además a su cargo el control de tipo cuarentenario.


IMPORTANCIA ECONÓMICA

La avispa de la madera es una plaga de carácter relevante desde el punto de vista productivo, ya que provoca la muerte de los pinos que afecta, disminuyendo la productividad de los mismos y los rendimientos de los procesos de industrialización. Su presencia restringe la comercialización de los productos de nuestros bosques de pinos, y produce un aumento de los costos de exportación con el consiguiente impacto en la economía local, regional y nacional.

Por otra parte, se trata de una plaga cuarentenaria para varios países que adquieren productos de nuestros bosques implantados infestados por la avispa, lo que constituye un riesgo fitosanitario.

En países donde S. noctilio fue introducido y se ha establecido, los daños fueron significativos. En Nueva Zelanda las pérdidas fueron estimadas en más de 30 % de árboles en crecimiento en una superficie de 120.000 ha. En Tasmania fue observado hasta 40 % de mortalidad en plantaciones de P. radiata.

Las pérdidas registradas en Australia entre los años 1987-1989 fueron superiores a los 10 millones de dólares, como consecuencia de un severo rebrote de la plaga.

En Brasil, donde se hizo un seguimiento de la evolución de los daños de Sirex, fue registrado por primera vez en un área de 176 ha. Se verificó que el nivel de mortalidad era de 9,8% en febrero de 1988, 30% en agosto del mismo año y se observaron en algunos rodales pérdidas de hasta 60 % de árboles en agosto de 1989. Al año siguiente fue realizada una tala rasa de la plantación.

Se estima que en Brasil existen cerca de 200.000 ha de pinos atacadas por la avispa de la madera. La mayoría con bajos índices de mortalidad y una pequeña parte con niveles más elevados; las pérdidas se aproximaron a 3 millones de dólares durante el año 1995.

En general los daños que ocasiona son del 30 al 40 %. Los más susceptibles son los montes de 10 a 15 años de edad, con escaso o nulo manejo forestal, implantados con altas densidades (2m x 2m) o (2,5m x 2,5m) y con ejemplares en condiciones de stress (dominados, debilitados, con escaso desarrollo) y en aquellos que no se hicieron podas ni raleos.

S. noctilio es esencialmente una plaga secundaria oportunista. Por lo tanto la prevención de daños económicamente importantes en plantaciones de Pinus, es un problema de manejo, que puede ser llevado a cabo por monitoreos y vigilancia de las plantaciones y por la aplicación de tratamientos silviculturales.

La curva de crecimiento de una planta de pino tiene mayor incremento a partir de los doce años de edad. Los mayores costos se dan durante los primeros tres años de implantación, o sea, costos de preparación del terreno, compra de plantines, traslado, plantación y tratamientos culturales. Estos gastos son realizados con una expectativa de retorno a los 20 ó 25 años, que es cuando se corta la madera de mayor calidad.

Si una forestación de pino se encuentra en la mitad de su desarrollo, con 10 a 12 años de edad y es atacada por la "avispa barrenadora de los pinos" debe ser sometida a un corte raso anticipado, en este caso deja de producir un 60 % de la madera esperada. De esta forma, la madera de pino cortada anticipadamente tiene un alto costo de producción.


HOSPEDEROS

Sirex noctilio es una plaga exótica que afecta principalmente a especies del género Pinus. Otros géneros de menor importancia son citados en la literatura, como hospederos de la plaga, Abies "abetos", Picea "spruece", Larix "alerces" y Pseudotsuga pino de oregón".

Las especies de Pinus atacadas por la "avispa de la madera" son: P. canariensis , P. Echinata, P. Elliottii, P. Halepensis, P.palustris, P. Patula, P. Pinaster, P. Pinea, P. Ponderosa, P. radiata y P. taeda


CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE LA AVISPA

1.-Morfología del Insecto:

    Huevo: blanco, alargado, blando, de 1 a 2 mm. de longitud.

    Larva: cilíndrica de color blanco cremoso, miden hasta 30 mm de longitud. El cuerpo es segmentado. La cabeza, redonda, presenta antenas unisegmentadas muy cortas, con poderosas mandíbulas dentadas de color castaño. Poseen tres pares de patas torácicas rudimentarias bien cortas (oligópoda). El abdomen tiene en el extremo posterior una espina esclerosada de color pardo oscuro, muy característica de esta larva

    Prepupa: son blancas. En esta etapa ocurre el dimorfismo sexual fácilmente observado en la parte ventral del abdomen. En las hembras se distingue perfectamente el ovipositor.

    Pupa: Libre o exarata, blanco cremosa, toman forma y cambian de color. El inicio de la pigmentación ocurre en el ojo; de color blanco pasa a castaño y luego a negro.

    Adulto: los insectos adultos presentan diferencias de tamaño, forma y color entre machos y hembras. Ambos varían entre 1 y 3,5 cm. de largo. Tienen aparato bucal masticador. Poseen dos pares de alas membranosas de color ámbar y cuerpo cilíndrico terminado en punta.

    Macho: generalmente de tamaño menor, color azul metálico, con varios segmentos del abdomen amarillo - anaranjados. Patas anteriores e intermedias de color ámbar y último par castaño oscuro y más engrosadas que en las hembras.

    Hembra: generalmente de tamaño mayor, color azul metálico oscuro, posee un ovipositor de hasta 2 cm. de largo partiendo del abdomen (semejante a un aguijón), patas de color ámbar.

2.-El ciclo aproximado de S. noctilio es el siguiente:

    Incubación de Huevos: 14 - 28 días

    Larva: 10 meses

    Pupa: 21 días a 1 mes

    Adulto: 12 - 14 días.

3.-Hábitos del insecto:

Las posturas de las hembras de S. noctilio ocurren naturalmente cuando los árboles están vivos, realizan de 1 a 5 orificios por proceso de postura.

Las larvas son micetófagas, es decir, se alimentan de las hifas del hongo colocado por la hembra de Sirex en el momento de la postura. No son xilófagas, si bien ellas van haciendo galerías en el tronco, no ingieren celulosa. Toda la vida larval ocurre en el interior del tronco, incluso pueden vivir en los tocones de pino que quedan en el campo luego del apeo del árbol infestado.

Los adultos no se alimentan, viven a expensas de las grasas contenidas en su cuerpo, siendo su vida efímera. Cuando emergen se dirigen rápidamente a la copa de los árboles para copular. Por esta razón es muy raro encontrar a los adultos en la parte baja de una plantación.

Suelen observarse en la corteza de los troncos de pinos, abdómenes de hembras fijos por el ovipositor, al ser tan fuerte éste queda inserto en la madera; con esto se asegura la postura de huevos pero la hembra muere.

Las avispas atacan árboles cuyos diámetros oscilan entre 5 y 15 cm, tanto a árboles jóvenes como a ápices de árboles adultos.

Ocasionalmente puede producirse el ataque en un mismo árbol al año siguiente, esto puede ocurrir si es que queda una parte viva sea tronco o rama.

Las plantas afectadas son generalmente de edad intermedia, sin manejo forestal, debilitadas o estresadas por factores ambientales u otras causas.


DAÑOS

S. noctilio es la única especie entre los sirícidos europeos capaz de atacar árboles sanos. Esta avispa no produce daño masivo en una plantación de pinos, sino que presentan un efecto aislado sobre los árboles de menor vigor por competencia o directamente por sequía, privados de nutrientes o debilitados por otros insectos u hongos defoliadores. Los árboles dañados por el viento o por el proceso de poda o raleo, también son atractivos.

El insecto tiende a evitar la madera con mayor contenido de humedad, lo que fue demostrado en forma experimental al ofrecer simultáneamente trozas con contenido de humedad del l00 % y 200 % a avispas enjauladas, observándose que éstas se mostraron reacias a atacar la troza más húmeda y oviponian repetidamente en la troza de menor contenido de humedad.

Por otra parte se tiene que S. noctilio inicia su ataque en las ramas de los árboles particularmente en aquellos dañados por el viento, menos vigorosos, o moribundos. En este material el insecto puede mantener latente una población baja por muchos anos.

Las plantaciones más susceptibles al ataque de S. noctilio, son las que poseen entre 10 y 15 años de edad y que están bajo stress. Plantaciones sin podas son más susceptibles al ataque que las podadas. De aquí que tiene tanta importancia el mejorar las prácticas silviculturales como un medio de controlar los daños de la plaga, ya que en general los ataques ocurren en rodales con alta densidad de plantas, debilitados, dañados por el fuego, por heladas o sequías. Los raleos son importantísimos ya que permiten incrementar el diámetro de los árboles y aumentar la resistencia al daño sobre los individuos seleccionados.

El ataque comienza por los árboles debilitados y suprimidos del rodal, ya que éstos presentan una alta presión osmótica en los sistemas vasculares, asociados a una menor resinación y alta emisión de sustancias volátiles.

Estas alteraciones en los árboles son producto de plantaciones muy densas, con limitación de nutrientes y stress hídrico, lo cual hace liberar hidrocarburos monoterpénicos de la resina, cuyo olor es percibido por el insecto. De esta forma la hembra activa su sistema nervioso y ataca al árbol insertando su ovipositor a nivel del cambium vascular para inyectar primeramente un mucus fitotóxico, el cual es transportado rápidamente a las acículas donde se produce una destrucción de la clorofila y caída de ellas, con el consiguiente debilitamiento del árbol.

En forma conjunta al mucus fitotóxico, deposita un huevo y esporas del hongo simbionte Amylostereum areolatum. Este hongo patógeno comienza su desarrollo en la madera, adyacente al lugar de postura, favorecido por la pérdida de la humedad en la madera. Es la fuente de nutrientes de las larvas de la plaga, seca y causa la podredumbre de la madera. Además de esto, la calidad de la madera es afectada por la actividad de las larvas que construyen galerías y por la penetración de agentes secundarios que deterioran la madera limitando su uso y tornándola no apta para el mercado. La muerte del árbol puede ocurrir tres o cuatro meses después de iniciado el ataque. En forma excepcional se ha observado mortandad a los nueve meses.

Los árboles atractivos a S. noctilio presentan las siguientes características:

•Baja tasa de división celular en el cambium, pero valores sobre el promedio en transpiración y respiración.

•Alta torsión hídrica en el sistema vascular, asociada a una baja turgencia celular y baja presión de resma en la madera.

•Floema con deficiencias nutritivas, parcialmente deshidratado, pobremente aireado, con baja presión osmótica.

•Permeabilidad en la corteza, superior al promedio, lo que se asocia a las tasas de emisión de sustancias volátiles que atraen a S. noctilio.

· El 95% de los compuestos volátiles no acuosos, que emanan de las trozas de pinos recién cortadas, se componen de 11 hidrocarburos monoterpénicos y el 5 % restante de cetonas y alcohol transpirocarveol. De este amplio rango de compuestos, los valores de cetona, el alcohol y algunos monoterpenos despertaron mayores respuestas en las antenas de las hembras de S. noctilio produciendo sustancias capaces de estimular el sistema nervioso del insecto.


SINTOMATOLOGÍA

Síntomas de detección del ataque de la avispa barrenadora de los pinos

La sintomatología que presentan los pinos al ataque de la avispa es característica y se observa en dos circunstancias:

1.-Antes de la salida del adulto:

Síntoma externo:

Marchitamiento de las acículas jóvenes, amarillamiento de las más viejas hasta torrarse cobrizas o rojizas (principios de verano y primavera siguiente) producida por sustancias tóxicas introducidas por el insecto.

Caída de algunas de ellas con la llegada de las temperaturas elevadas.

•Numerosas bolitas de resina en la superficie de la corteza de los árboles (aspecto perlado) debido a la reacción del árbol a las perforaciones realizadas por la hembra durante la oviposición. Bolitas o gotitas cristalinas pegajosas al tacto corresponden a posturas nuevas. Bolitas blancas opacas, duras al tacto corresponden a posturas viejas.

•Comienzo de desecación y desprendimiento de la corteza. Muerte del árbol en 6 a 8 semanas, o parcial (ramas gruesas o bifurcaciones).

•Restos de abdomen de hembras, cuyo ovipositor, durante la última oviposición, quedó inserto en la corteza de los árboles atacados.

Síntoma interno:

•Presencia de galerías conteniendo aserrín compacto con larvas, pupas, adultos pre-emergentes vivos o muertos en su interior.

•Manchas azuladas cenicientas normalmente en el sentido radial, debido a la presencia del hongo que coloca la avispa.

•Madera seca y sin resina.

•Ante la duda del origen de la oviposición, se debe retirar la corteza por debajo de la resina y observar la presencia de una mancha marrón característica de la oviposición de la hembra de Sirex, con uno o más orificios en el centro.

•Galerías vacías cercanas a la corteza.

•Orificios redondos de 3 a 8 mm de diámetro en la corteza fácilmente visibles en árboles muertos o parcialmente atacados, practicados por los adultos al emerger de los troncos y ramas gruesas.
•Plantas secas con la corteza semidesprendida.


MEDIDAS PREVENTIVAS

Toda estrategia de prevención y control de esta plaga, es de fundamental importancia.

Como son susceptibles los ejemplares débiles o enfermos que resultan generalmente de plantaciones de alta densidad, sin manejo silvicultural adecuado o con limitaciones nutricionales o climáticas, y resistentes los ejemplares vigorosos, con mucha resma y alto contenido de humedad durante el verano y otoño, se recomienda lo siguiente:

•Realizar forestaciones con plantines de buena calidad genética, sanos y fuertes, sobre suelos adecuados y bien preparados. En caso de fallas, no demore la reposición, no extender este período más allá de 3 ó 4 meses.

•Incrementar la sanidad del rodal.

•Evitar plantaciones de alta densidad, minimizando así la competencia entre árboles, mejorando la tasa de crecimiento.

•Realizar las podas y raleos programados, en época y forma adecuada, eliminando árboles debilitados, enfermos, dañados y mal conformados.

•Prevenir los incendios forestales, porque el material dañado por el fuego puede convertirse en un foco potencial de esta plaga.

En el manejo de las plantaciones hay que tener presente las siguientes precauciones:

a) Cuando la población de Sirex es elevada evitar las podas demasiado severas por el debilitamiento temporal que producen.

b) Retirar del monte la madera producto del raleo, porque si las trozas están húmedas, las hembras podrían oviponer, aumentando la población del año siguiente. Remoción de árboles atacados.

c) Evitar dañar los árboles que permanecerán en pie, durante las actividades de poda, corta y extracción.

d) Realizar inspecciones periódicas, teniendo en cuenta los síntomas de ataque mencionados, especialmente luego de períodos de déficit de agua, incendios, viento, granizo y daños mecánicos producidos por podas, raleos, etc.

e) Preservar las áreas de bosques nativos próximos a las plantaciones o dentro del predio a forestar ( permitirá un balance ecológico adecuado entre insectos benéficos y perjudiciales).

f) Monitorear áreas no infestadas por medio de la instalación de árboles trampas.

Junto a estas medidas deben implementarse otras complementarias como capacitación del personal forestal y promover planes de vigilancia.

Para instalar "árboles trampa" se recomienda:

•Elegir anticipadamente el lugar y grupos de árboles trampa.

•Estos grupos deben ser en número de 5 (cinco) y con DAP entre 10-30 cm.

•Eliminar árboles muertos dentro del grupo.

•Marcar con un número al grupo de árboles seleccionados como "trampa" preferentemente aquellos que deberán ser sacados en el raleo.

•Identificar los árboles marcándolos con pintura.

•Aplicar el herbicida.

•Retirar las ramas de la parte inferior del árbol para facilitar la operación.

•Hacer cortes con un machete o hachita, con un ángulo de 45, para luego inyectar el herbicida con una jeringa.

•En árboles de DAP menores de 30 cm, aplicar una dosis de 0,5 ml por cada 10 cm. de perímetro basal. En árboles con DAP mayores de 30 cm, aplicar una dosis de 1 ml por cada 8 cm de perímetro basal.

•Registrar: la fecha, lugar de instalación, DAP, etc.

Revisión de parcelas de árboles trampa

El proceso de instalación de árboles trampa debe repetirse anualmente debido a que los árboles de una campaña pierden su atracción a la avispa para el ciclo siguiente. Todos los árboles deberán ser apeados al final del ciclo.

Ing. Agr. Sara L. Quintana de Quinteros

Dra. Susana Muruaga de L'Argentier

Prof. Hugo A. Vilte

Ing. Agr. Claudia B. Gallardo

Facultad de Ciencias Agrarias.

Universidad Nacional de Jujuy.

FUENTE: SAGPyA FORESTAL