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Forestación: Terreno fértil para las inversiones |
En un mundo que tiende a consumir cada vez más productos de madera, la producción forestal cuenta con favorables condiciones.
Además de las Cataratas del Iguazú y la yerba mate, se sabe que la economía de Misiones se sustenta gracias al sector forestal. Sin embargo, existen otras provincias y regiones que adquieren mayor vigor: Corrientes y la Patagonia, por ejemplo. Además, el rubro cobra cada vez mayor ímpetu y se posiciona como un área que traerá prosperidad al país.
Anthony Parsons, especialista en el área forestal y en proyectos de inversión agroindustriales, enumera las razones de su potencialidad: condiciones
ecológicas excepcionales; disponibilidad de terreno de alta productividad a precios reducidos, ya que la Argentina es el octavo país del mundo en cuanto a territorio, pero con una densidad de población de 12 habitantes por kilómetro cuadrado; base diversificada que evita los riesgos de monocultivos; inversiones extranjeras importantes, desarrollo portuario cerca de la Mesopotamia, que es la zona más destacada, e interés del Gobierno por incentivar el sector a través de la Ley de Promoción Forestal.
"Todo esto, dice Parsons, abre un horizonte promisorio para el sector maderero de la Argentina, en un mundo que tiende a consumir, año tras año, mayor cantidad de productos basados en este recurso y que, aquí, se produce al costo más bajo. Además, el rendimiento y las rotaciones están entre los índices más elevados del mundo", concluye.
Parsons no es el único que alaba la importancia del sector. Desde la Asociación Forestal Argentina (AFOA), que agrupa tanto a compañías grandes, vinculadas a la forestación propiamente dicha y a la industria forestal (aserraderos, fabricantes de tableros, celulosa y papelería) como a técnicos y productores y representa 60 por ciento de la superficie total forestada, también se escuchan voces de aliento. Martín Aguerre, gerente de AFOA, calcula que, desde 1992 hasta la fecha, la inversión en el rubro supera ampliamente los 2.500 millones de dólares. También justifica el potencial. "En el mundo, según la FAO, más de 90 por ciento de la materia rolliza de la industria proviene de bosques naturales. En la Argentina, más del 95 por ciento, sale de forestación. Esto explica en parte las inversiones en el sector", sintetiza y cuenta que si a los bosques naturales se los explota de acuerdo a la demanda, finalmente se los aniquila. Además, en muchos países existen restricciones amplias.
Tasas de crecimiento de los bosques
| Pino |
Crecimiento en m3/ha/año |
| Suiza |
8 |
| Chile |
22 |
| N. Zelanda |
24 |
| Argentina |
33 |
| Eucaliptus |
Crecimiento
en m3/ha/año |
| Australia |
18 |
| Chile |
22 |
| Argentina |
43 |
| Brasil |
44 |
El futuro también está marcado por un dato significativo. En la década del '30, nuestro país era importador de madera aserrada. Después se autoabasteció y hoy comienza a vender a otros mercados. "En 1992 exportó por primera vez a los Estados Unidos, principal comprador del mundo, por la insignificante cifra de 53 mil dólares.
En julio de 1997, ese monto llegó a 30 millones de dólares y se dio un salto cualitativo porque se llevaron productos de valor agregado. Sin embargo, los Estados Unidos importan 8 mil millones de dólares por año.
Tradicionalmente, el mayor proveedor es Canadá pero aumenta la participación de terceros. "Aquí, la Argentina tiene mucho que crecer, ya que sus pinos son originarios de los Estados Unidos y, para el comprador norteamericano, la madera que ofrece le es familiar". Además, se calcula que se construirá allí 1 millón de casas por año. ¿Cuál es el insumo básico? La madera.
Jugadores de peso
En el mercado local, hay jugadores de peso tanto nacionales como extranjeros. Basta saber que, recientemente, Shell adquirió 18 mil hectáreas, de las cuales destinó 14 mil para forestación. No informó el monto de la compra pero se calcula que supera los 20 millones de dólares. A escala mundial, la petrolera está en este negocio desde los '80, posee 200 mil hectáreas y su producción actual es de 3,6 millones de metros cúbicos anuales.
Por otra parte, Aserradero Misiones, de Industrias Forestales (también es dueña de Alto Paraná y pertenece al Grupo Arauco, de Chile) y San Jorge, de Pecom Forestal (Perez Companc) son los dos aserraderos más grandes del país. El primero será inaugurado a fines de este año y el segundo amplió su
capacidad en agosto.
"La inversión en Aserradero Misiones, en Puerto Piray (Misiones), es de 30 millones de dólares y el objetivo es darle valor agregado a la planta de celulosa que también posee la compañía. Cuenta con 60 mil hectáreas forestadas de pino, a las que le sumará 7 mil por año. Además, empleará en forma directa a 120 personas", relata Manuel Moral, gerente de Operaciones.
Con respecto al aserradero San Jorge, en Puerto Bosetti, la inversión es de 20 millones de dólares y la planta producirá 90 mil metros cúbicos cuya materia prima proviene en 80 por ciento de la misma empresa. Perez Companc está en el sector desde los '50 pero últimamente le dio nuevo impulso a su actividad.
La chilena Masisa, en cambio, es una recién llegada, ya que desembarcó en 1992, y su actividad es otra: la fabricación de aglomerados y melamina. Eligió establecerse en Concordia por su situación estratégica, la inversión ronda los 300 millones de dólares y tiene forestadas alrededor de 30 mil hectáreas. A pesar del mal rato que produce Brasil ya que exporta fuertemente al país limítrofe en la compañía creen que el consumo de tableros seguirá creciendo. "En el '92, era de 9 metros cúbicos cada 1.000 habitantes, este año es de 12. En condiciones normales, con una construcción activa, podrá duplicarse en el mediano plazo", sintetiza Ignacio González, subgerente de Marketing.
El monto de las inversiones y la presencia de grupos importantes Papelera del Plata, de Protisa, también en manos chilenas hace que de este sector cada vez se hable más y se convierta en un protagonista fuerte de la economía.
Fuente:
Negocios On Line
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