Análisis de las principales industrias consumidoras de rollizos de madera durante la pasada década

Durante los noventa el consumo aparente de los principales productos de origen forestal ha ido incrementándose asociado al crecimiento de la economía doméstica. A pesar de dicha tendencia, dicho consumo se vio afectado por las sucesivas crisis económicas; actualmente la demanda se muestra contenida debido a la fuerte incertidumbre asociada con la situación presente.

Se pueden destacar a los tableros de madera como aquellos productos que, en la década pasada, mostraron un mayor crecimiento en su consumo per cápita, en promedio un 6,6% anual. Los papeles y cartones lo hicieron un 5,8% y la madera aserrada un 1,0%.

Aún así, el consumo en Argentina se ubica muy lejos del de aquellos países que podríamos tomar como referentes. 

De lo que se puede interpretar que, así como el mercado mundial resultará "inagotable" para la colocación de nuestros productos; el mercado interno también tiene un potencial de crecimiento interesante.

Cada una de las tres principales industrias consumidoras de rollizos de madera (la de maderas aserradas; la celulosa y el papel y los tableros de madera) se comportó con una dinámica particular, dentro del desarrollo del sector forestoindustrial.

La industria de los tableros de madera mostró un importante crecimiento en su capacidad de producción vinculado con el crecimiento del consumo interno y de las ventas al exterior.

En el caso de la industria del papel y los cartones, los niveles de producción se mantuvieron estables y el crecimiento del consumo interno se cubrió a partir de las importaciones. Esto condicionó el crecimiento del sector celulósico.

Por último la producción de madera aserrada, que prácticamente se coloca en el mercado interno, mostró un comportamiento estable. Si bien el nivel de exportación creció en forma acelerada, los volúmenes vendidos todavía son pequeños.

Industria de los tableros de madera

El establecimiento de nuevas empresas permitió aumentar la capacidad de producción y así abastecer la mayor demanda interna y también la oferta exportable de tableros de partículas y fibras. Una parte importante de la producción nacional de éstos productos es colocada en el exterior (Brasil; EE.UU.).

Entre los tipos de tableros de madera los tableros de partículas son los más consumidos pero fue el consumo de tableros de fibra el que más creció, principalmente relacionado con la producción de tableros de mediana densidad (MDF).

La industria de los tableros de fibras y partículas consumen principalmente rollizos de eucalipto (mas de 55%) y pino (mas del 20%)

Industria de la celulosa y el papel

Durante la década pasada la industria de la celulosa y el papel fue destino de inversiones que no se tradujeron en aumentos importantes de la capacidad instalada. Actualmente la capacidad instalada de ésta industria es de aproximadamente 800 mil toneladas de pastas por año, mientras que la de papeles y cartones ronda 1.300.000 toneladas anuales. La producción de pastas de madera se ubico en torno de las 600 mil toneladas, alcanzando un máximo de 670 mil en el año 1997. La producción de papeles y cartones fue de alrededor del millón de toneladas.

En razón de lo anterior y debido a que el consumo de papeles y cartones evidenció un crecimiento importante, se incrementaron fuertemente las importaciones a fin de satisfacer la demanda interna.

Los principales tipos de papel y cartón producidos son los utilizados para embalajes siguiéndole en importancia los papeles para impresión. Del millón de toneladas de papeles y cartones producidos por la industria local casi la mitad corresponde a papeles y cartones para envolver y empaquetar. Entre éstos el 66% son papeles para corrugar.

Durante la década del 90 la producción de papeles y cartones para envolver y empaquetar mostró una leve tendencia creciente (menos del 1,8% anual promedio). En razón de ello dicha producción no alcanzó a cubrir las necesidades internas de consumo que aumentaron a razón del 6% anual, convirtiendo al país en importador neto de éste producto.

El consumo aparente de papeles y cartones para envolver y empaquetar llegó a alcanzar las 800 mil toneladas, participando del 46% del consumo total de papeles y cartones. A pesar de ser el consumo de papeles y cartones para envolver y empaquetar el más importante, el consumo de los papeles para imprenta y escribir y los de uso doméstico y sanitario fueron los que más crecieron en términos de tasa anual; dicho aumento fue cubierto por un mayor nivel de las importaciones en respuesta a una capacidad de producción que prácticamente no ha variado.

Al referirnos al comercio exterior del sector papelero, durante la última década aumentó el sesgo importador para todos los tipos de papeles. En el caso de los papeles y cartones para envolver y empaquetar las importaciones llegaron a crecer a razón del 20% anual a fin de poder satisfacer una demanda interna cada vez mayor. Las exportaciones durante el mismo período también han crecido en promedio un 20%, tendencia que no fue seguida por el resto de los papeles, de todas manera los volúmenes fueron muy inferiores a aquellos importados.

Esto implicó que el saldo comercial en papeles y cartones para embalajes fuera siempre negativo, resultando importante las importaciones provenientes principalmente de Brasil. Otros papeles con un fuerte saldo importador son los de imprenta y escritura y los papeles para periódicos.

La balanza comercial para toda la industria del papel fue negativa demostrando que Argentina es un país netamente importador de éstos productos. En la última década el déficit comercial en estos productos creció más de un 100%, siendo en el año 1999 superior a los 500 millones de dólares, de los cuales 200 millones correspondieron a papeles y cartones para envolver y empaquetar.

Con respecto a la celulosa, las pastas de madera al sulfato fueron las más producidas, consumidas y exportadas a otros países.

El 71% de la producción total de pastas de madera, que en promedio durante el período 94/99 fue de 600 mil toneladas, corresponden a pastas al sulfato. De éstas, las pastas al sulfato blanqueadas representan el 80% de lo producido y el resto son sin blanquear.

Sólo 3 establecimientos elaboran este producto y utilizan para su producción una alta proporción de rollizos de especies de fibra larga (coníferas). La producción de éste tipo de pastas mostró una tendencia levemente ascendente (1,4% anual en promedio).

Con relación al comercio con otros países, durante la última década la balanza favoreció a Argentina. Las exportaciones de pastas al sulfato registraron un crecimiento promedio de alrededor del 9% anual principalmente durante la primer mitad del período. Las importaciones también presentaron un fuerte crecimiento hasta el año 1997, a pesar de ello el superávit comercial por el intercambio de éste producto se ubicó en torno de los 15 millones de dólares.

El consumo aparente de pastas al sulfato en promedio se ubica en torno de las 354 mil toneladas anuales, fluctuando entre 290 mil y 412 mil toneladas por año. Salvo en los últimos dos años del período analizado en que el consumo aparente disminuyó, la tendencia mostrada fue levemente creciente y casi el 80% del consumo correspondió al tipo de pastas blanqueadas.

En promedio podemos decir que durante la década pasada los volúmenes exportados representaron el 37% de la producción; mientras que del consumo aparente, el 26% fue cubierto con importaciones.

Industria de la madera aserrada

Esta industria consume el 47% de la madera rolliza proveniente de bosques cultivados y nativos. La participación de las principales especies utilizadas por los aserraderos es la siguiente: coníferas 53% (pino 49% y araucaria 4%); no coníferas 47% (eucalipto 11%, salicáceas 12%, otras cultivadas 2% y nativas 22%).

La producción de madera aserrada tiene como principal destino el mercado interno. Los volúmenes del intercambio comercial con otros países sólo alcanzan a representar el 12% en promedio del consumo aparente, el que se ubica en el orden de los 1,5 millones de metros cúbicos.

Durante la década pasada la producción estimada de estos productos resultó en promedio superior a 1,3 millones de metros cúbicos; de éstos prácticamente el total se repartiría en partes iguales entre coníferas y latifoliadas.

El comercio exterior de los productos derivados de la industria del aserrado muestran que las exportaciones registraron un crecimiento notable en el año 1995. En dicho año los volúmenes crecieron más de tres veces con respecto al año anterior, continuando con un comportamiento variable pero con una leve tendencia a crecer, debido principalmente a las exportaciones de madera aserrada de coníferas.

Las importaciones tuvieron un comportamiento más variable correspondiendo principalmente a madera de no coníferas. En promedio se ubicaron en unos 200 mil metros cúbicos.

El consumo aparente de madera aserrada presentó una tendencia creciente que se ubicó en promedio en el 2,7% anual.

Fuente: Area de Economía e Información - Dirección de Forestación (SAGPYA)

 

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