Otros Enemigos Naturales de la Abeja

Piojo de las Abejas

Denominado científicamente Braula coeca Nischt, se trata de un parásito externo, sin alas y con tres pares de patas que presentan garras en forma de peine, lo que favorece su adhesión al cuerpo de su huésped. Es de color rojizo y de forma redondeada, lo que permite entre otros datos diferenciarlo de Varroa jacobsoni de color castaño y forma elipsoidal.
El huevo de Braula coeca es depositado por la hembra sobre los opérculos de las primeras crías, al comienzo de la temporada, y hacia fines del verano, sobre los opérculos de las celdas con miel.
El piojo presenta en sus patas un par de pulvillos especializados que le permiten estimular los centros sensitivos de las antenas de las abejas hasta lograr que ésta experimente una sensación de cosquilleo ante la que responde en forma refleja dejando escapar una gota de miel de su boca, que sirve como alimento del piojo. Esta operación es repetida cuantas veces sea necesario, de modo que la abeja parasitada se encuentra en un estado de perturbación permanente, impidiéndole realizar sus tareas específicas dentro de la colonia. Cabe destacar que el piojo parasita solo a las obreras y a la reina, rara vez a los zánganos, haciéndolo de un modo diferencial: en las obreras, por lo general actúa un solo piojo, mientras que en las reinas ha llegado a encontrarse hasta 30 individuos. Una reina parasitada disminuye su postura, con la consiguiente alteración en el crecimiento de la población.
Para contrarrestar su acción es muy común el uso de tabaco, por medio del ahumador. Quemando una considerable cantidad de tabaco y cuando la producción de humo es abundante, se procede a ahumar la piquera y el interior de la colmena a través de la entretapa y por debajo de ésta. Luego, se tapa nuevamente la colmena y se espera unos minutos para que el tabaco actúe sobre los piojos.
El efecto del tabaco adormece a los piojos, por lo que estos se sueltan de su huésped y caen al piso de la colmena. Por lo tanto, o bien se cambia el piso una vez que el tabaco ha hecho su trabajo o se procede a protegerlo con una hoja de papel de diario, antes de comenzar el ahumado de la colmena.
También se suele controlar con menta o alcanfor. Cabe destacar que todos los acaricidas que se utilizan para combatir Varroa jacobsoni tienen poder derribante contra Braula coeca.

Vespula germanica

Es un tipo de avispa que, por lo general, habita en cuevas subterráneas cerca de las colmenas. Solo ataca en otoño y a las colmenas débiles, deslizándose por la piquera hacia los panales, donde a veces se la encuentra entre las abejas.
Su pillaje origina desgarros en los panales atacados. Si bien cuando se localiza su nido puede ser destruido fácilmente, la mejor forma de control es contar con colonias fuertes.

Catonia del Cardo

Se trata de un coleóptero que, como su nombre lo indica, se encuentra en las zonas donde abunda el cardo. Ingresa en la colmena para comer miel, ubicándose en la parte superior de los cuadros, donde se los puede recoger con las manos. Solo una rejilla colocada en la piquera o las trampas de polen ubicadas en el mismo sitio frenan su entrada. De todas maneras, se estima que no causan daños de importancia por la proporción en la que se encuentran.

Arañas

Las arañas como la araña plateada (Argiope argentata) entre otras, se caracterizan por tejer su tela delante de la piquera, atrapando así las abejas que salen a pecorear. Como para sostener sus telas necesitan de pastos altos, un adecuado corte de los mismos soluciona el problema.
Ahora bien, entre el techo y la entretapa de las colmenas que no son revisadas asiduamente, aprovechando el calor que desprende la colonia, se encuentran los denominados arañones. Su picadura no tiene grandes consecuencias y rara vez se alimentan de abejas, pero su presencia entorpece bastante el trabajo del apicultor.

Fuente: TodoMiel.com

 

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