| Enemigos Naturales de la Abeja |
Además de los microorganismos analizados desde un punto de vista patológico, en la naturaleza la
abeja melífera es constantemente atacada por un conjunto importante de seres vivos. En el caso
específico de la abeja, y para nuestra región de influencias, estos son algunos de ellos.
Hormigas
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La hormiga negra – taladora de nuestras praderas (Acromyrmex lundi Guer) no representa un
problema ya que sólo ataca a las colmenas abandonadas para proveerse de cera. En cambio, la
hormiga colorada (Iridomyrmex humukis Mayr) es de temer en zonas donde abunda. Parasita a las
colmenas instalándose sobre la entretapa, donde la temperatura liberada por la
colonia le permite continuar la incubación de sus reinas en pleno invierno. Además, la colmena le provee de alimento
a ellas y sus crías llegando en pocos meses a invadir totalmente la colmena. Este fenómeno puede
causar la muerte de las abejas por falta de alimento o que éstas abandonen la
colmena.
Para combatir a las hormigas, se aconseja disponer las colmenas sobre caballetes y apoyar las
patas de estos dentro de latas con aceite, o cubrirlos con lana de vidrio, vellón de oveja,
plástico aceitado o engrasado. En las cercanías de la colmena se puede aplicar queroseno o fuel
oil, pero cuidando no echar demasiado ya que los vapores ahuyentarán a las abejas y puede
contaminar la cera y la miel de los panales. Productos químicos como Diazinon, Elordane y
Heptacloro pueden utilizarse a idéntica distancia sin peligro para las abejas. Estos productos se
presentan en gránulos los que pueden esparcirse debajo de las colmenas, siempre que los pisos
estén perfectamente sanos. Sin embargo, estas sustancias son tóxicas para los seres humanos, por
lo que deben ser manejadas y almacenadas con los cuidados del caso, y en su uso deben respetarse
estrictamente las instrucciones del marbete.
En cuanto a los cebos que eliminan a las hormigas, no se aconseja su uso ya que presentan la
misma eficacia frente a las abejas.
Ratones
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En otoño, antes de que el apicultor coloque el guardapiquera, suelen penetrar y hacen su nido en
algún rincón de la cámara de cría, ocasionando destrozos. A veces, por efecto del bolo invernal,
las abejas no perciben su presencia. Los ratones llegan a las colmenas atraídos por la miel y no
solo consumen la miel royendo los panales hasta dejarlos inservibles, sino que la temperatura de
la cámara de cría, aunado con la humedad presente en la misma, proporciona al ratón un nido apto
para criar a su numerosa prole.
Sapos
Se lo considera un enemigo cuando su población es numerosa. Puede llegar a comerse, cada uno,
hasta 400 abejas por día y no es dificil encontrarlos sobre la tabla de vuelo. Obviamente, el
medio donde mejor se desenvuelve el sapo son las zonas húmedas. El remedio más adecuado para
combatirlo es el uso de caballetes.
Pájaros
Por ser insectívoros y aunque en número reducido no causen grandes daños, los pájaros son
considerados peligrosos en algunas circunstancias. Puede citarse el caso de los criaderos de
reinas, a las que pueden atrapar en sus vuelos previos a la fecundación, o en zonas agrícolas
donde no son combatidos por los agricultores debido a que eliminan las isocas o gusanos blancos,
que son perjudiciales. Entre las especies más perjudiciales podemos nombrar a los horneros, las
calandrias, las golondrinas, urracas, los zorzales, el benteveo, la tijereta, etc.
Zorrino
Es un animal de hábitos nocturnos, de modo que rara vez se lo observa en el apiario durante el
día, aunque es reconocible por sus huellas. El zorrino se acerca a la colmena y rasca su frente
hasta que las abejas reaccionan y salen, con las patas delanteras sin exponer su barriga a los
aguijonazos las hace caer al suelo para matarlas y comerlas. La práctica ha demostrado que el
zorrino se desalienta cuando encuentra que el frente de la colmena tiene adosado un tejido de
alambre encima de la piquera, ya que esto le impide rascar el alza.
Fuente:
TodoMiel.com
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