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Las abejas sudafricanas adoptan una estricta política de encarcelamiento para los molestos parásitos que aterrorizan a sus parientes en Europa.
Los pequeños escarabajos de la especie Aethina tumida, nativos de Sudáfrica, han causado estragos en las colmenas americanas y europeas de la especie Apis mellifera ssp .Las larvas de los estos escarabajos se alimentan de las de las abejas y de los almacenes de miel y polen que están dentro de las colmenas.
Con una técnica muy agresiva, y haciendo gala de un efectivo trabajo en equipo, las abejas sudafricanas del Cabo (Apis mellifera capensis) aprisionan a los escarabajos, afirma Peter Neumann de la universidad de Halle. Neuman y sus colegas han estado revisando las técnicas de estas abejas sudafricanas durante 57 días.
“Los pequeños escarabajos de las colmenas son como los tanques”, afirma Neumann. Éstos tienen rodeado su cuerpo de unas excrecencias duras que hace que sea imposible que las abejas les claven sus aguijones para defender su colmena. Así que las abejas obreras empujan a estos escarabajos a grietas y esquinas del interior de la colmena, y alli realizan turnos de vigilancia para mantenerlos a raya. Después los encierran en una “cárcel” de una sustancia de consistencia gomosa que los aisla definitivamente de las larvas y los depósitos de alimento. Allí los escarabajos morirán.
Si hubiera demasiados parásitos “en prisión”, las abejas obreras les mantendrán sólo hasta que sus larvas se desarrollen y manchen del lugar. Una vez esto sucede dejan de vigilar a los escarabajos.
Las abejas europeas también mantienen a raya de esta forma a sus parásitos, pero permiten que alguno de estos se escape y afecte a sus colmenas. Neuman sospecha que, habiendo evolucionado asiladamente de los parásitos, no han aprendido la forma correcta de mantener a raya a los escarabajos. “Las colonias europeas hacen frente a otros parásitos, por lo que no podemos decir que no sepan como combatir a sus enemigos”, afirmó.
Desde que llegaron a los Estados Unidos en 1996, los pequeños escarabajos se han extendido a través de los estados del sudeste. El pasado año causaron pérdidas de más de 3 millones de dólares en Florida. Las autoridades agrícolas estadounidenses piensan que su avance será irrefrenable, y posiblemente se extenderán por todo el territorio norteamericano.
En la actualidad, los insecticidas son usados para controlar a estos escarabajos en Norteamérica. Neuman y su equipo tratan de averiguar la forma correcta de solucionar un problema que amenaza la integridad de las colmenas de Apis mellifera ssp en todo el mundo, tratando de orientar la solución hacia un control biológico del problema.
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