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Plagas y enfermedades en aromáticas de hojas
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(Mentas, Orégano, Tomillo, Estragón y
Romero)
Tomillo
En lo referente a malezas como actividad previa a la implantación del cultivo se debe
disminuir el stand de propágulos del suelo ya sea a través de la realización de
labores mecánicas así como la aplicación de herbicidas no selectivos como: el
glifosato, paracuat, dicuat, etc. Los herbicidas recomendados citados son: el
monolinurón 1,5 kg/ha; simazina a razón 0,7 a 1 kg/ha.
En postemergencia se recomienda el usa del lenacil y terbacil a razón de 1 kg/ha. Para
el logro de un mejor espectro de control se puede mezclar simazina y terbacil.
Plagas animales
En el caso de tomillo se reconocen ataques de hormigas que suelen atacar a las plantas
tiernas. Es frecuente detectar la presencia de un amarillamiento de las hojas de
algunas ramas debido al ataque de nemátodes fitófagos, entre otros el Meloidogyne
hapla a nivel radicular, si el ataque es muy grande se produce la pérdida total del
cultivo. Como control de debe desinfectar el suelo del vivero, y realizar la
multiplicación vegetativa de pies sanos.
Estragón francés
El desmalazado puede ser manual o mecánico o bien con el uso de
herbicidas. El mecánico se realiza con escardillos. Las malezas pueden ser controladas químicamente,
él mejor control se logré con metribuzín (76%) con una dosis de 1 a 1,2 kg,/ha para el
primer año y 2 a 3,5 kg./ha para los restantes ¡años. Se puede aplicar previo a la
brotación o en dosis reducidas, dos tercios antes del comienzo de brotación y un
tercio después del primer corte.
En prebrotación del cultivo, otra alternativa es el uso del linurón en dosis de 1
kg./ha de producto comercial repitiéndose la aplicación al final del invierno en los
sucesivos años.
Giquet durante el desarrollo de sus ensayar en Francia aplicó prometrina en dosis de 3
kg./ha en preplantacion y al año siguiente en prebrotación aplicó 2 kg./ha del linurón
y 2 kg./ha de prometrina. Con posterioridad al primer corte se puede utilizar lenacil
(Venzar) a razón de 1 kg./ha de -dosis, comercial. Otros autores mencionan el uso del
monolinurón, prometrina, trifluralina, propizamida, etc.
Ensayos conducidos por Bourdot en Nueva Zelandia utilizando distintos herbicidas y en
distintas dosis, el mejor rendimiento (4,5 Tn/ha) para la primer cosecha fue obtenido
con metribuzín (0.6 kg./ha de p.p.a.), con dosis superiores no se vio afectado
significativamente ni el rendimiento ni la supervivencia de las plantas.
La simazina redujo el rendimiento en dosis de 2 kg./ha en la segunda cosecha pues
afectó el vigor de las plantas aunque no así la supervivencia de las, mismas. Los
herbicidas de la familia de las ureas sustituidas: diurón (4,8 kg./ha),
metabentiazurón (4,2 kg./ha), Iinurón, y ciorbromurón no afectaron ni la supervivencia
de las plantas ni el rendimiento cuando fueron aplicados en prebrotación.
En el estado de reposo vegetativo, si se produce avance de algunas malezas se puede
aplicar desecantes de contacto (paraquat, dicuat, etc) en dosis de 2 a 4 lts/ha de
producto comercial según el nivel de invasión de las malezas (8) (9). En invierno es
conveniente cortar la parte aérea para el logro de una mejor preservación de la
plantación.
La principal enfermedad es la roya del estragón, Puccinia dracunculina, que hace su
aparición en los meses de diciembre- enero favorecida por las elevadas temperaturas y
la humedad imperante.
Las pústulas inician su aparición en la base de las ramas accediendo a estratos
superiores en forma virulenta que de no ser tratado afecta la calidad de lo cosechado
y la pérdida completa del segundo corte. Las uredosporas de color anaranjado se ubican
sobre las hojas y las teleutosporas germinan dando los basiodiosporos que son los que
se encuentran sobre el estragón. Se puede controlar aplicando productos a base de
cobre.
Como fungicidas, se recomiendan, el propiconazole (Tilt 25 EC) fungicida orgánico,
sistémico preventivo y curativo, de la familia química de los triazoles, en dosis de
0,9 - 1 kg. de producto comercial a base de 25% de p.p.a., el diclobutrazol (no existe
en nuestro país) 1 - 1,2 kg./ha de producto comercial a base de 12,5 % de materia
activa y el mancozeb en dosis de 2 - 2,5 kg. Otro patógeno que se presenta en el
estragón es la Diplodia dracunculi.
Plagas Animales
Los franceses citan sin especificar el nombre científico el ataque de un
microlepidóptero próximo a la familia de los Piralílidos cuya larva ataca el
cuello de la planta subiendo por su interior y provocando su marchitamiento. También se cita la
presencia del insecto Philaenus spumarlus L. este prolifera desarrollándose durante el
verano, dando una baba blanca que envuelve los tallos y protege a los insectos del
accionar de los insecticidas (fenilvalerato rnalation).
Nematodes
Denominado, Meloidogyne hapla ataca el sistema radicular provocando un prematuro
amarillamiento de las hojas. En este caso resulta útil suspender el cultivo durante
algunos años en dicho lote. Para evitar los riesgos de contaminación las plantas deben
ser desinfectadas antes de su implantación.
Mentas
Las malezas no sólo compiten con el cultivo por los nutrientes, agua y espacio físico
sino que también, al cosechar la menta, las malezas que conviven con ella son llevadas
al proceso de destilación perjudicando la calidad del aceite esencial y también
contaminando la hierba deshidratada. Un elevado grado de enmalezamiento del cultivo
provocará pérdidas totales y en muchos casos la renovación de la superficie plantada
al finalizar el primer año de plantación.
La remoción de malezas a partir de los 15 días de la plantación de los rizomas con
intervalos de 15 días no nuestra diferencias en los resultados con el tratamiento de
mantener libre de malezas el cultivo en forma permanente, Los tratamientos con
intervalos mayores a 45 días comienzan a mostrar una abrupta caída de los rendimientos
en materia verde, aceite esencial (total y contenido porcentual) y la calidad de la
misma.
El ensayo manteniendo condiciones libres de malezas hasta distritos períodos del
cultivo demuestra¡ que los rendimientos de materia verde y aceite esencial aumentan al
aumentar el período libre de malezas indicando que por lo menos este debe ubicarse por
encima de los 90 días para obtener un rendimiento aceptable. Con respecto a la
calidad, el contenido de mentol no fue afectado por los distintos grados de
enmalezaniiento (Gulati, 1979).
En relación al control químico de las malezas, el máximo rinde de materia verde y
aceite esencial, tanto en menta arvensis como en menta piperita, se logró manteniendo
durante 105 días el cultivo libre de malezas, utilizando los siguientes herbicidas:
terbacil pre-emergente (1,05 kg./ha) y propanil post-emergente (1,75
kg./ha) (Singh, 1982).
En presiembra es conveniente aplicar trifluralina a razón de tres litros por hectárea
complementando esta tarea con desmalezados manuales. En India se plantaron retoños de
M. arvensis en febrero de 1987, los tratamientos de control de malezas que tuvieron un
mejor comportamiento en cuanto a rendimiento en hierba y en kg./ha de aceite esencial
fueron aquellos que combinaban deshierbe manual con la aplicación de herbicidas (0,15
kg,/ha de fluazifop butil y 0,5 kg./ha de sitazina) en distintos momentos y en
todos los casos se aplicaba a principios del otoño un desecante (paraquat a razón. de 0, 14
a 0,4 kg.lha). No se registraron residuos en las muestras de aceite (Singh,
1988).
Para el control de malezas de hoja ancha ( ortiga, enredadera anual,
quinoa, yuyo- colorado, verdolaga capiquí, fumaria, bolsa de pastor, etc.) y gramíneas (pasto de
invierno, ray grass) se puede aplicar prometrina, herbicida selectivo de preemergencia
y post-emergencia, temprana, residual y sistémico que pertenece al grupo de las
triazinas.
La dosis de aplicación es de 1600 grs de ppa/ha pudiéndose aplicar en preemergencia
con 250 a 300 Its de agua /ha ó en post-emergencia incipiente de maleza y cultivo 2 a
8 hojas.
Khosla (1985) experimentó el desempeño de tres dosis ( 1, 2 y 3 lts/ha) de
fluazifob-butil en post-emergencia de menta japonesa, repartido en tres
pulverizaciones iguales. El mayor efecto se encontró en el control de Sorghum,
halepensis y en menor medida en Cyperus rotundus y Cynodon
dactylon.
También en M. arvensis, Kothari y Col (1985), testearon en pre-eimergencia los
herbicidas: Terbacil, oxifluorfen, trifluralina, pendimetalín, Oxadiazon y diurón
controlando entre el 70 y 95% de la población, de malezas. Resultados similares
obtuvieron Randhawa y Col. en India (1982) al esparcir terbacil, terbutryne,
pendimetalín o diurón en dosis de 0,75 kg.lha como premergente, siendo los resultados
similares con el logrado a través del control (desmalazado manual en 3 momentos del
cultivo).
La aplicación de 1,25 kg./ha de atrazina, diurón, motoxurón y metribuzín fueron
fítatóxicos para el cultivo. El tratamiento más efectivo de control de malezas que
incremento el contenido de aceite esencial, el rendimiento de hierba y el porcentaje
de aceite esencial fue con methabenthiazurón en dosis de 2 kg./ha de principio activo
en preemergencia. También hubo efectivo control con isoproturón (2 kg. p.a./ha) y
metoxurón (3 kg. pa/ha) como pre-emergente. (Singh, 1982).
Nagy (1986) cita el uso de numerosos herbicidas a la salida del invierno y antes de
que se inicie la brotación de las mentas tales corno: prometrina al 50% en dosis de
4.5 a 5 kg./ha, monolinurón al 50% a razón de 3.5 a 4.5 kg./ha ó una combinación de
propizamida al 30% más diurón al 32% de 6 a 8 kg./ha y terbacil al 80% a razón de 6
kg./ha, en plantaciones recién iniciadas la dosis debe ser de 2 a 3 kg./ha.
Todo lo visto con anterioridad nos demuestra que existe un paquete tecnológico
importante para controlar el desarrollo de las malezas que no justifica de ninguna
manera las pérdidas producidas por esta adversidad.
Enfermedades
La existencia de enfermedades afecta el estado sanitario de ambos cultivos y por lo
tanto reducen la producción de materia verde y aceite esencial. La enfermedad de mayor
importancia en la Argentina para ambas mentas es la roya (Puccinia menthae pers) que,
ataca a hojas y tallo!, se caracteriza por la aparición de pústulas amarillas que
luego oscurece a tonos marrones.
Cuando el ataque es muy intenso puede provocar la caída de las hojas. El control de
esta enfermedad es difícil, en general se recomienda adelantar la cosecha cuando se
prevé un ataque severo, algunos autores recomiendan realizar tratamientos preventivos
con dithane, Muñoz recomienda tratamientos con Manch a razón de 2 kg./ha de producto
comercial, Nagy (1986) considera que los productos más eficaces son el propiconazol
(25"/o) y diciobutrazol (12.51/o) a razón de 1 a 1.5 kg. en 700 a 800 Its de agua/ha
al inicio de la aparición de la enfermedad.
Algunos materiales de menta japonesa de origen soviético poseen resistencia a roya en
todas las razas pues una de las formas parentales es una menta que es inmune a la
roya.
Menta Japonesa
Otro patógeno es Sclerotium rolfsii que ataca las raíces acarreando una caída de hojas
con posterior muerte de las plantas. Para su combate se recomienda la desinfección de
los rizomas con fungicidas en el momento previo a la plantación.
En ensayos llevados a cabo en la India por Singh (1979) donde se indican porcentajes
de incidencia de las enfermedades radiculares entre un 35 y'49 % en los casos de
utilizar como órgano de propagación a los rizomas o plantones generados por división
de matas mientras que solo se registran entre un 3 y 6 % en los casos de utilizar
gajos enraizados, En La Plata se detectó el ataque de oidio (Erysiphe cichoracearum
próximo a cosecha provocando la caída de las hojas, el ataque fue mucho menor en M.
piperita.
Menta inglesa
Enfermedades
El marchitamiento es, una enfermedad producida por un hongo (Verticilluni sp), que se
caracteriza porque las hojas se toman amarillas, la planta crece con dificultad y
términa por morir en poco tiempo, especialmente si el clima es seco, Ha causado
grandes daños en cultivos de Estados Unidos y hasta el presente no se han hallado
métodos eficientes de control. No se observó ataque en nuestro país.
La antracnosis es causada por el hongo Sphaceloma mendiac, se caracteriza por la
aparición de manchas, grises con bordes marrón-rojizos en las hojas jóvenes, que
pueden extenderse a, los brotes, provocando la caída de las primeras y la muertes de
los segundos.
El tizón de la menta provocado por Rhizoctonía solani afecta seriamente el follaje,
Bhardwaj y Garg (1986) plantearon la relación existente entre la ocurrencia de la
enfermedad y el espaciamiento entre hileras. Los resultados obtenidos demostraron que
el aumento en la distancia entre hileras provocaba una significativa disminución de la
incidencia de la enfermedad, dado que, menores espacian-tiento provocan una mayor
densidad de follaje, menor circulación de aire y por ende mayores posibilidades de
presencia de agua libre indispensable para la germinación de las esporas.
A pesar de lo anterior, estos autores plantean la necesidad de establecer una solución
de compromiso entre la disminución del rendimiento provocado por la incidencia de la
enfermedad y la producida por un mayor espaciamiento entre hileras.
Insectos
En ambas mentas le detectó en Hungría el ataque de ácaros (Tetranychus urticae) y las
cotorritas (Cicadélidos), especialmente en años secos, debido a la succión causan la
caída de las hojas, se cita como insecticida al metidation (40"/o) en dosis de 1 a 2
kg. de ppa/ha, pudiéndose combinar la aplicación de insecticida con la de fungicida
(Nagy, 1986).
Menta japonesa
Iniciada la brotación se debe tener especial cuidado con las hormigas en especial la
hormiga negra común u hormiga podadora (Acromyrmes lundi), recorrer periódicamente la
plantación para detectar los hormigueros e iniciar el control. Con posterioridad
suelen tener incidencia el pulgón de la menta, se combate con Diazinon, insecticida
órgano-fosforado que actúa por contacto, ingestión e inhalación; posee una
persistencia de 8 días sobre el follaje. La dosis utilizada debe ser de 2800 gramos de
principio activo por ha en el surco en el momento de la plantación.
En cultivos nacionales se detectó la presencia de nemátodes afectando al sistema
radicular desde menores rendimientos hasta la muerte de la planta.
Menta Piperita
Son numerosos los insectos que atacan a esta especie enumerándose entre ellos al
taladro del tallo, gusanos cortadores, coleópteros, cuyas larvas atacan las raíces,
hormigas, bicho canasto, etc, que pueden causar daños en las hojas o en los brotes
tiernos, llegando en el caso de ataques intensos a defoliar la planta.
El control se realiza con la aplicación de insecticidas permitidos, previniendo la
residualidad y olores o sabores que pudieron conferir a la esencia.
En Oregón se ha detectado el daño provocado por el lepidóptero
Fumibotyus fumalis (Guenée) que se alimenta de los rizomas de menta piperita atacando en los meses de
agosto, septiembre y principios de octubre causando la reducción del stand de plantas
en la primavera siguiente.
Una de las plagas más problemáticas es el Pulgón lanígero o de la menta
(Kaltenbachiella menthae Schoult), el mismo se localiza en las raíces y puede provocar
daños de importancia especialmente si el suelo es seco. Su hábito subterráneo hace que
su control sea difícil.
No obstante ello se recomienda aplicar diazinon (1600-2300 gr. de
ppa./ha), insecticida organofosforado que actúa por contacto, inhalación e ingestión que se
aplica en el surco al momento de la plantación. Como medidas preventivas se sita la
rotación, la selección de plantas sanas para la nueva plantación y la desinfección de
rizomas.
Numerosas especies de nematodes fueron detectados en plantaciones de peppermint en
Oregón (EEUU): Meloidogyiie hapla Chitwood, Aphelenchoides parietinus (Bastiais)
Steiner, Paratylenchus macrophallus (de Man) Goodey y Longidotus elongatus (de Man)
Thome Swanger.
En 1960 fue detectado en cultivos de M. piperita en Indiana el ataque de Praltylenchus
penetrans (Cobb) Chitwood, pasando luego a Oregón siendo allí el nematodes
predominante, el síndrome se caracteriza por una crónica declinación del cultivo, las
plantas se tornan achaparradas y el follaje rojizo.
Orégano
La comunidad de malezas es variable según la zona de cultivo,
destacándose en importancia las perennes como la gramilla (Cynodon dactylon) y el cebollín (Cyperus
sp.), ya que su presencia ocasiona severos trastornos en el manejo posterior del
cultivo. Luego de la plantación se debe mantener el terreno libre de malezas, no solo
por la competencia que realizan por luz, agua y nutrientes sino también por la
contaminación que estas pueden realizar en el, material a cosechar.
El control químico se puede abordar aplicando herbicidas no selectivos como el
glifosato a razón de 2 a 3 kg./ha. antes de realizar la plantación (Ratti, 1986), este
herbicida es muy efectivo para controlar todo tipo de malezas y muy especialmente las
perennes, con sistema radicular profundo. De los herbicidas selectivos se puede citar
a la trifluralina de presiembra a razón de 1,2 a 2,4 lt/ha según el tipo de suelo.
Controla un amplio espectro de malezas pero no es recomendable en potreros que posean
elevada infestación con crucíferas. Ringuelet (1994) recomienda como, pre-emergentes
de malezas y cuando la planta de orégano ya está arraigada, aproximadamente una semana
después de la plantación, los herbicidas Pyrason ("Pyramin") a razón de 1 kg./ha, Otro
herbicida también citado es el lenacil ("Venzar"), 1 kg./ha (pre-emergente) que
controla principalmente malezas gramíneas, ó la prometrina (pre y postemergente) con
dosis de 1,5 kg/ha, controlando malezas latifoliadas.
Para el tratamiento de gramíneas anuales y perennes, Ratti (1 986)
recomienda él uso del pirifenop (Hache Uno) al 35% a razón de 1,5 a 3 kg./ha aconsejándose el agregado
de un antievaporante (AN Plus) a razón de 250 a 500 cm3/ha. y coadyuvante (60 a 90
cm3/ha). Otro herbicida sería el Fluazifop-butil (Hache Uno Super) al 35% de ppa. en
dosis de un litro de producto comercial por hectárea con iguales agregados.
Con respecto a las enfermedades es citado el ataque del tizón foliar
(Alternaria alternata) que si bien no se manifiesta todos los años es la enfermedad que reviste
mayor importancia, ya que si bien no se manifiesta todos los años es la enfermedad que
reviste mayor importancia ya que determina el deterioro del producto.
Se manifiesta desde, el ápice hacia la base de la planta en forma de
manchas foliares que se localizan principalmente en las hojas superiores. En ataques severos se produce
la muerte de la planta. La predisponen la sucesión de días lluviosos, elevada humedad
y temperatura. El ataque de Phoma herbarum, Phoma sp., Alternaria alternata y
Rhizoctonia solani se logro controlar con la aplicación de mancozeb en dosis de 300 a
400 g/100 kg, de semillas (Grzybowska, 1988).
Dentro de la enfermedades fúngicas que cita la literatura francesa podemos nombrar a
Phythophthora cryptogea que produce necrosis a nivel del cuello de la raíz se
caracteriza por un importante deterioro de las plantas, ramas secas y las hojas
presentan manchas amarillas, marrones y negras, este hongo , se presenta en primavera
en especial en suelos húmedos. y compactados.
En verano, el oídio causado por Erysiphe galeopsidis produce manchas
blanquecinas sobre los tallos y hojas de las plantas enfermas. El orégano puede ser atacado por una
podredumbre debido al desarrollo de Botrytis cinerea y por Puccinia rubsaameni. Para
el caso de la mejorana se menciona a su vez el ataque de Puccinia menthae, así como
Septoria origanicola var. Mejorana ambas afectan al sistema fotosintético de las
plantas (lteipmaí, 1991).
Son pocas las adversidades animales que determinan daños económicos en el cultivo de
orégano. Se destaca la hormiga negra común (Acromyrmex lundii), su ataque es muy
frecuente provocando daños en hojas y tallos tiernos. El control se puede realizar con
cebos tóxicos o granulados y si el lote es destinado a la plantación de orégano
proviene de un campo natural es conveniente realizar un tratamiento de suelo en toda
la extensión previo a la plantación.
Durante la primavera, puede aparecer el gusano barrenador del brote del orégano
(Platyptilia spp.), el cual penetra por el extremo terminal del brote formando
galerías, provocando marchitamiento en el sector dañado. Hasta el momento no se han
registrado ataques severos que justifiquen su control.
Entre los nemátodos que causan daños se cita el ataque de Meloidogyne sp y Nacobbus
aberrans (lteipmai, 1992). En algunas zonas productoras de l a Argentina, la presencia
de generalizada de nemátodes constituye una seria limitante, para la producción. Se
han detectado ataques en materiales provenientes de Mendoza y de San Luis que si bien
no se visualizan los típicos nudos, al analizar la tierra que rodea a estos materiales
y/o sus raíces se encontraron nemátodes.
Los virus citados son el mosaico de la alfalfa (AMV) y del pepino (CMV) son descriptos
sobre el orégano estos virus son transmitidos por los pulgones provocan manchas
amarillas y blancas sobro las hojas, deformaciones y marchitamientos retardando el
crecimiento de las plantas (ltelpmai, 1992).
Elaborado a partir de material publicado por la
Secretaría de Agricultura de Argentina.
Autores: Ingenieras Agrónomas Ana Curioni y María García.
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