Gusanos blancos al ataque

Según ensayos desarrollados por técnicos del INTA Marcos Juárez durante 1997 y 1998, las larvas de Diloboderus abderus, temible plaga del trigo conocida familiarmente como gusano blanco, provocan, aún en bajas densidades, importantes daños en el cultivo.

Se conoce que estas larvas son potencialmente dañinas no solamente al trigo sino también a avena cebada, maíz y sorgo entre otros, provocando daños a nivel de raíz con severas reducciones en los rendimientos y hasta pérdidas totales cuando se registran altas infestaciones.

Destaca el trabajo de los técnicos del INTA que la difusión de la siembra directa, adoptada extensivamente por sus importantes ventajas en la conservación de los suelos y de su productividad, ha favorecido por otra parte la aparición de varias plagas entre las que se cuentan los gusanos blancos. Esto ocurre porque las labores del suelo destruyen la plaga en gran medida al modificar su hábitat y su exposición a agentes de control biológico y factores climáticos adversos.

El control de la plaga en cultivos de trigo en siembra directa se puede efectuar actualmente por medio de terápicos de semilla, disponiéndose en la Argentina de varios insecticidas registrados oficialmente (CASAFE, 1999). Por otra parte, algunos investigadores señalan la importancia de los gusanos blancos en el reciclaje de nutrientes del suelo y los beneficios de las galerías subterráneas efectuadas durante su desarrollo. Esto es particularmente importante cuando la falta de labores de remoción de suelo dificulta la infiltración del agua.

La importancia de las evaluaciones realizadas en estos ensayos del INTA reside en que , precisamente, uno de los aspectos básicos para recomendar una medida de control de una plaga es la información sobre la reducción de los rendimientos de un cultivo en función de su abundancia. Teniendo en cuenta ello, y para determinar las pérdidas potenciales en trigo que pueden causar las larvas de D. abderus, se efectuaron trabajos de campo con diferentes densidades de la plaga para establecer su incidencia en los rendimientos durante 1997 y 1998.

Estos estudios forman parte de un proyecto de investigación que incluye la identificación de especies, evaluación de daños en diferentes cultivos, evaluación de técnicas culturales de control, el reconocimiento y evaluación de los agentes de control biológico, la determinación de la eficiencia de insecticidas y métodos de aplicación para su control. Esos ensayos tuvieron lugar en Marcos Juárez, en lotes de producción del INTA con más de tres años bajo el sistema de siembra directa y muy baja población de larvas.

Los resultados de estos ensayos, que pueden observarse en el cuadro 1 en lo referente a efecto en el rendimiento y densidad de espigas según el número de larvas de la plaga, también fueron significativos en cuanto a una respuesta lineal decreciente de los rendimientos en función del aumento de la densidad de la plaga.

Efecto en el rendimiento y densidad de espigas según el número de larvas de Diloboderus abderus.

  1997 1998
Tratamiento Rend. Kg/ha % Dism. Rend. Nº Esp./m² Rend. Kg/ha % Dism. Rend. Nº Esp./m²
0 larvas/m² 2596 0 % 500 4582 0 % 648
5 larvas/m² 2344 9,7 % 408 4056 11,4 % 532
10 larvas/m² 2323 10,5% 449 3873 15,4 % 516
15 larvas/m² 1918 26,1% 403 3288 28,2 % 427

Según comentan los autores, los daños provocados por los gusanos blancos se manifestaron por la destrucción de plantas de trigo en estado de macollaje durante Agosto, intensificándose en Setiembre y Octubre con el cultivo en estado de encañazón y floración ,pudiéndose observar daño parcial al sistema radicular como la destrucción total de tallos. A diferencia de otras larvas de Scarabaeidae, como las de los géneros Cyclocephala y Anomala que alcanzan un peso máximo de 0,7-0,8 gr, las larvas de D. abderus pueden alcanzar hasta 4,5 gr en máximo desarrollo a mediados de Octubre y principios de Noviembre, fenómeno que se refleja en la gran capacidad de destrucción de la plaga, destaca el trabajo de investigación.

Resaltan los técnicos la importancia de los daños provocados por las larvas de Diloboderus en trigo aún en bajas densidades. Concretamente, las pérdidas en rendimiento del 10-11% con una densidad de 5 larvas, en cultivos con potenciales superiores a 2500 kg ponen a esa cantidad de larvas como cercana al al nivel de daño económico, es decir cuando la población de una plaga equipara su potencial de daño con el costo de prevenirlo.

A su vez esta información sugiere la necesidad de un ajuste en los niveles de infestación a tomarse como referencia para efectuar tratamientos preventivos de control de esta plaga. Teniendo en cuenta lo apuntado en referencia al reciclado de nutrientes que esta plaga favorece en el suelo, el uso de los niveles de daño económico permite determinar cuáles son los lotes destinados a trigo que requieren tratamientos preventivos en los sistemas de siembra directa. Esto reducirá también tratamientos no necesarios con los consiguientes menores costos de producción y permitirá la actividad de los agentes de control biológico de la plaga.

Sección Comunicaciones
INTA EEA Marcos Juárez
Este informe está basado en el trabajo técnico EVALUACION DE DAÑOS DE LARVAS DE Diloboderus abderus (Coleoptera: Scarabaeidae) EN TRIGO. Trigo (Actualización 2001). Información para Extensión Nº 65. Abril 2001. INTA Marcos Juárez. Autores: Jorge Aragón, Javier Vázquez (técnicos del Area Suelos y Producción Vegetal) y Beatriz Masiero ( Técnica del Area Economía, Estadística e Informática). INTA Marcos Juárez.

Información anexa

Detalle de los ensayos

El ensayo de trigo de la campaña 1997 se implantó sobre rastrojo de soja, con una variedad ProINTA Súper en densidad de 120 kg/ha. Se fertilizó a la siembra con 70 kg de mezcla de 50% de Urea y 50% de DAP (21 kg de N, 16 kg de P2O5) y 50 kg/ha de Nitrato de Amonio al voleo durante el macollaje (15 kg/ha de N). Los tratamientos fueron: 0; 5; 10 y 15 larvas de Diloboderus abderus/m2. El diseño estadístico fue de bloques completos aleatorizados, con cuatro repeticiones por tratamientos, contando cada parcela con un área de 3 m2, delimitadas con chapa galvanizada lisa, de 25 cm de altura y colocadas a una profundidad de 15 cm, con el objetivo de reducir eventuales movimientos de las larvas fuera del área de cada parcela.

Cada parcela contenía 11 surcos a 17,5 cm de separación entre ellos. El 23/7/97 se colocaron larvas de D. abderus, que tenián 2,5 gr de peso promedio y 7,5 mm de diámetro de la cápsula cefálica, correspondiendo estas dimensiones a un estado intermedio de desarrollo larval (3º estadio), ya que este insecto puede llegar a un peso entre 4 - 4,5 gr. Las larvas fueron recolectadas de lotes adyacentes y mantenidas durante 48 hs para verificar su buena condición sanitaria. Luego fueron ubicadas en las parcelas correspondientes a cada densidad entre líneas de siembra, en contacto directo con las raíces y a 5 cm de profundidad para facilitar la supervivencia. Se realizaron observaciones periódicas para descartar la posible exposición de larvas en superficie.

El cultivo se encontraba en comienzo de macollaje, estando el suelo con escasa humedad, sin registrarse precipitaciones de importancia hasta la encañazón y principios de floración .El 21/11/97 se evaluó el rendimiento del total de las parcela por cosecha manual. Previo a la cosecha, se efectuó el recuento del nº de espigas en 2,5 m lineales de surco, tomando submuestras de 0,50 m elegidas al azar en cada parcela. En el año 1998 se efectuó un 2º ensayo con la misma metodología a la utilizada en el año anterior en un cultivo sembrado el 12/06/98. Las larvas de similar desarrollo a las del año anterior fueron colocadas el 24/07/98.

Durante el desarrollo del mismo las precipitaciones fueron mas abundantes especialmente en Octubre lo cual favoreció un mayor rendimiento que el año anterior .Luego de colocadas las larvas se cubrieron las parcelas con una malla plástica, para protección contra aves insectívoras, retirándola a las 48 hs; el manipuleo de las larvas, en su extracción como en su colocación, se correspondió con tiempo nublado, húmedo y frío, condiciones que favorecen la supervivencia de dicha especie. Para el recuento de espigas y rendimiento se tomaron 2 m lineales de surco en el centro de las parcelas (0,35m²).

Para tenerlos a raya
Control de gusanos blancos (coleop: Scarabaeidae) en trigo

DIAGNOSTICO-MUESTREO-UMBRAL DE DAÑO ALTERNATIVAS DE CONTROL EN S. DIRECTA

-Muestreo en presiembra: abril,
mayo, junio
-Unidad de muestreo: muestras de
suelo de 50x50x30 cm de
profundidad (0,25 m2)
-Número de muestras: 10-20/lote
-Umbral de daño: 5 larvas/m2

Terápicos de semilla (registrados) en gr o cc/q 
-Imidacloprid 70% polvo disp. (Gaucho W.S.): 55-85 gr/q
-Imidacloprid 60% Susp. (Gaucho F.S.): 60-100 cc/q
-Lindane 5% + Thiran (Ritiran Plus Ele): 1 l/q (*)
-Teflutrina B 19,5% (S.Micro.) (Force C.S.): 100 cc/q
-Thiodicarb 35% Susp. (Semevin): 400-800 gr/q

(*) Producto disponible en stocks reducidos desde que el SENASA decretó su cancelación.

Fuente: Agrobit.com

 

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